Importancia
de los aspectos psicosociales en la enfermedad celíaca
Rev
Cubana Med Gen Integr v.18 n.3 Ciudad de La Habana maio-jun. 2002
Trini
Fragoso Arbelo,1 Tamara Díaz Lorenzo,2
Elvira Pérez Ramos,1 Rebeca Milán Pavón3
y Ernesto Luaces Fragoso4
Resumen
Se revisan los conceptos clínicos actuales sobre la enfermedad celíaca. Se
definen con precisión los términos enfermedad celíaca activa, silente,
latente y potencial. Se enfatiza en los aspectos psicosociales que influyen en
su tratamiento y se trazan pautas generales acerca del manejo integral de los
pacientes afectados, dada la importancia de la dieta sin gluten de por vida como
único tratamiento.
DeCS:
ENFERMEDAD CELIACA/terapia; MEDIO SOCIAL; GLUTEN.
La
enfermedad celíaca (EC) se caracteriza por la intolerancia permanente al gluten
, una proteína que forma parte de algunos cereales (trigo, cebada, centeno y
avena) y sus derivados, y que produce una lesión severa en la mucosa del
intestino delgado que ocasiona una inadecuada absorción de los nutrientes; ello
provoca retraso del crecimiento, diarreas, vómitos y alteraciones psicológicas,
etc. Es una enfermedad crónica que requiere del enfermo el mantenimiento de una
dieta exenta de gluten, de por vida, como único tratamiento efectivo.
Igualmente aumenta el riesgo, a largo plazo, de padecer de linfoma de intestino
delgado, carcinoma esofágico o faríngeo, entre otros problemas, de no seguir
de una forma estricta la dieta.1-3
La
frecuencia familiar es alta, sobre todo en familiares de primer grado. Aunque el
medio de herencia no ha sido bien aclarado, se ha señalado la asociación con
el sistema HLA, y también con la herencia de tipo mendeliano con penetrancia
incompleta.1 Geográficamente la incidencia varía
según los diferentes países, y estudios epidemiológicos más recientes
permiten establecer una incidencia media en Europa de 1 por 1000 a 1500 nacidos
vivos.1
La
EC presenta un gran polimorfismo desde el punto de vista clínico, bioquímico,
biológico e histopatológico. Fergunson y otros4 hablan de EC activa,
silente, latente y potencial (fig.1). Por otra parte, las manifestaciones de la
EC pueden ser distintas según la edad del paciente. La activa, por
ejemplo puede ser florida, oligosintomática o monosintomática.
La forma silente se da en pacientes asintomáticos con atrofia intestinal severa
y marcadores serológicos positivos, e incluye con frecuencia a pacientes con
enfermedades asociadas. Por su parte, la forma latente se define en pacientes
con marcadores serológicos positivos, con mucosa intestinal normal, que
consumen gluten; y que durante otro período, anterior o posterior, hayan tenido
una mucosa intestinal con atrofia severa de las vellosidades intestinales que se
normalizaría con la retirada del gluten de la dieta. La forma potencial se
define en pacientes con serología positiva y sin alteraciones morfológicas
intestinales; las repetidas biopsias en años pueden demostrar cambios típicos
de EC.
El
tratamiento se basa en la eliminación del gluten de la dieta. La supresión
total es difícil de realizar de forma correcta, debido, por una parte, a la
falta de colaboración del paciente, en especial en niños; y por otra, la más
importante, a la gran cantidad y variedad de alimentos presentes en el mercado
que contienen gluten.1-3.5
La salud física no se puede separar de la salud emocional. La EC es una
enfermedad que afecta estos 2 aspectos, y por ende, debe conocerse por parte del
personal médico que los atiende.
Los
niños y adolescentes con esta afección poseen motivación para aprender nuevas
habilidades y adquirir nuevos hábitos de conducta, que deben ser apoyados por
los adultos, pues ello se traducirá en la desaparición de sus manifestaciones
clínicas. El apoyo a estos pacientes, y dentro de este el apoyo familiar y del
personal de salud que los atiende, está entre los principales para favorecer un
resultado exitoso del tratamiento. Los pacientes que tienen dificultad en el
control de su enfermedad crónica, a menudo tienen síntomas de infelicidad y
falta de esperanza, y por lo tanto no realizan un tratamiento de forma adecuada.
Cuando se incluye a la familia como parte del tratamiento, el médico de
asistencia puede obtener del familiar el apoyo necesario para el paciente, y así
este podrá mejorar el control de su enfermedad.6-9
El apoyo social del personal de salud se incluye en la ética médica que
establece los criterios para la relación médico-paciente.
En
los últimos años han aparecido múltiples estudios que investigan la relación
estrés-enfermedad, haciéndose énfasis en factores físico-sociales que actúan
como mediadores de la respuesta de estrés, y que pueden constituir factores de
riesgo de individuos frente a la hostilidad del medio.7-8
El
objetivo de nuestra revisión es comentar la relación que existe entre el apoyo
social y la respuesta psicológica en los enfermos celíacos, lo cual se
traduciría en un mejor control de esta enfermedad, y una mejor calidad de vida
del paciente.
Programas de educación y manejo de la enfermedad
El
apoyo social se define como las relaciones que proveen a las personas de un
apoyo emocional, material, o ambos, en su interacción con el medio. Las
funciones incluyen mantener una identidad social positiva, proveer apoyo
emocional, ayuda material y servicios concretos, así como el acceso de nuevos
contactos y funciones sociales.5,7-10 Las
fuentes proveedoras de apoyo social aparecen como el resultado que establece el
sujeto con otros individuos para dar soluciones a necesidades o conflictos que
tiene, por lo que pueden ser variadas y de relativo valor para cada persona. De
esta forma constituyen fuentes potenciales de apoyo social la pareja, la familia,
los compañeros de trabajo y/o de estudio, las relaciones sociales en general (incluidas
diversas instituciones), y el contacto personal con trabajadores de la salud,
estos últimos de particular interés para personas enfermas.7
La
relación entre el papel de apoyo en la modificación del efecto de estrés
sobre la salud se ha planteado a través de:6
- El
apoyo social surte efecto directo sobre la salud.
- El
apoyo social "amortigua" los efectos del estrés.
- El
apoyo social tiene efecto mediador que estimula el desarrollo de estrategias
de enfrentamiento y control.
Por
todo lo anterior ha sido estudiado el valor predictivo del apoyo social para la
aparición y desarrollo de enfermedades o complicaciones derivadas estas.11
Se plantea que el apoyo social modula la respuesta psicológica del individuo al
incrementar o disminuir su resistencia a agentes patógenos. Con relación al
paciente con EC, el apoyo social adquiere un relieve particular, pues el
padecimiento de esta afección constituye, por sí mismo, un estrés
significativo para el individuo. La aparición de complicaciones crónicas o de
situaciones agudas, como puede ser una crisis celíaca con desequilibrio
hidroelectrolítico, caracterizan esta enfermedad, así como el régimen
riguroso de tratamiento que deben cumplir diariamente y de por vida. En estos
casos el apoyo social por medio de las funciones cognitivas, afectivas y
materiales (instrumentales) suele ser una vía con la que cuenta el paciente
para obtener el apoyo emocional, material o ambos. La función cognitiva,
estimula, al brindarle información, a la persona a identificar mejor la situación,
reconocer alternativas de solución, y reducir así la ansiedad que provoca la
falta de información para enfrentar un problema. En el celíaco esta información
la brindan solamente los trabajadores de la salud en un estrecho contacto
individual y colectivo.
La
función afectiva brinda al paciente sensación de equilibrio y esperanza
futura. La pareja, la familia, los trabajadores de la salud y los compañeros de
trabajo y/o estudio juegan un papel importante, principalmente los 3 primeros
mencionados. La función material (instrumental) tiene como objetivo brindar
asistencia concreta material para resolver las necesidades de la persona. Un
sistema nacional de salud gratuito y la seguridad social, forman parte en
nuestro país de este apoyo material.
En
la actualidad se dedican numerosos estudios del rol del apoyo social en el
cumplimiento del tratamiento de la EC, dada la importancia que este tiene en el
control de la enfermedad, y por tanto en la calidad de vida del paciente.6,8,9
Otros factores como al depresión y la ansiedad tienen efectos negativos para el
cumplimiento del tratamiento.6 En nuestro medio, algunas investigaciones han señalado
que el apoyo social en la EC tienen correlación significativa con el
cumplimiento del tratamiento, lo cual se expresa en un buen control de la
enfermedad, en especial, el apoyo que constituyen los servicios de salud. También
en estos estudios el apoyo social de la familia, al escuela, la pareja y el vínculo
laboral influyeron de forma significativa.9,12
En
la primera entrevista que sostenga el paciente con el médico, este debe obtener
información relacionada con el apoyo social con que cuenta el enfermo, ya que
estas fuentes pueden utilizarse como recursos terapéuticos, por lo que es
necesario identificarlas y conocer su funcionamiento. Las personas que brindarán
apoyo deben estar sensibilizadas y motivadas para cumplir su encomienda.
La
influencia del apoyo social es importante en todas las etapas de enseñanza y
manejo de la EC. El modelo de un paciente recibiendo el cuidado para una
enfermedad crónica por parte de un médico y solo de ese médico, ha sido la práctica
más común en muchos países, pero se ha demostrado que la instrucción en
grupos es más efectiva que individual.13 En términos
de la EC, la actitud también ha cambiado, y es más efectivo el aprendizaje
cuando este se realiza en grupos. Un ejemplo similar lo tenemos en otras
afecciones como el tratamiento en grupos que brindan los Alcohólicos Anónimos
con el manejo del alcoholismo. Estos grupos de aprendizajes brindan importantes
funciones en todas las etapas de la EC, y son prácticamente de valor en la
adaptación del paciente a su nuevo diagnóstico.
Estas
asociaciones pueden también brindar mayor conocimiento en le manejo diario de
la EC, así como proveer de apoyo familiar que necesariamente debe ser ajustado
a las nuevas necesidades y limitaciones del paciente; es decir, que en ocasiones
los familiares participan en estas reuniones de discusión y aprendizaje, de
igual forma que un médico de experiencia transmite sus conocimientos de EC a
los médicos más jóvenes. En estas reuniones los celíacos con buen control
dietético y buena salud servirán de ejemplo a los celíacos de reciente diagnóstico.14,15
La
descripción de la asociación entre el apoyo social y la EC es un primer paso
para implementar las medidas de carácter psicosocial. Es imprescindible el
apoyo e influencia sobre el paciente celíaco para el cumplimiento del
tratamiento, y por ende, un mejor control de la enfermedad. El apoyo laboral que
se le brinde a estos enfermos no puede depender de lo que alguien considere
adecuado de forma particular, y por lo tanto depende de la variabilidad de
criterios que puedan existir. La conducta a seguir en estos casos debe estar
legislada para que exista un recurso legal al cual acudir cuando se requiera
tomar decisiones ante conflictos laborales creados a partir de la condición celíaca
en un trabajador. Estas medidas deben dirigirse a salvaguardar la integridad del
paciente, defender su derecho a decidir sobre su futuro en elección de su
profesión, así como facilitarle las condiciones necesarias para cumplir su
función social.15
Los
datos acumulados no muestran evidencias de que los pacientes celíacos promedio
sean psicológicamente diferentes del resto de la población, aunque se reconoce
que estos pacientes crónicos con peor control de la enfermedad se muestran
ansiosos o deprimidos. Algunos investigadores han planteado que una enfermedad
crónica no presupone una población psicológicamente afectada, sino que esta
sensibiliza más al individuo desde el punto de vista emocional ante las
situaciones estresantes de la vida diaria.8,9,15
Hasta el presente no se puede afirmar si estos síntomas psíquicos llevan al
descontrol dietético o el descontrol los provoca, probablemente se den ambos
mecanismos. No hay duda que la EC genera reacciones emocionales que se reflejan
en todas las esferas de la vida del que las padece, y pueden incidir
negativamente en el cumplimiento del tratamiento, y por lo tanto, en el control
de su enfermedad. Es por eso que las investigaciones se centran más en el
funcionamiento dinámico de las reacciones psicológicas (depresión, estrés,
ansiedad) y de apoyo social en la EC.6,9,16 Uno
de estos aspectos considera que el conocimiento de la enfermedad y la conducta
del individuo para manejar sus demandas, es decir los "estilos de
enfrentamiento" a ella son de gran importancia.10
Los
avances tecnológicos recientes en el tratamiento de la EC, que incluye el
monitoreo de la lesión intestinal con anticuerpos antigliadinas, antiendomisio
y antitransglutaminasa tisular por métodos serológicos no invasivos, han
aumentado la esperanza de que los celíacos alcancen mayor independencia en su
control; sin embargo, el control depende de conductas individuales, decisiones
en relación con la dieta o medicamentos como parte del tratamiento, pero
ocasionalmente pueden estar influidos por circunstancias del estrés. Este
componente de conducta debe tenerse en cuenta también en los programas de
educación y divulgación en estos pacientes como parte de los factores
psicosociales.9,10,16
Por
muchos años, la educación sanitaria ha sido considerada la base de cómo estos
enfermos debían manejar su enfermedad. El desarrollo de los conocimientos
psicosociales en los últimos años ha demostrado que estos aspectos educativos
juegan un papel esencial en el cambio y mantenimiento de hábitos de conducta.
El conocimiento por parte del paciente de su enfermedad no es suficiente para
cambiar sus hábitos de conducta. Estudios de terapia conductual y social han
demostrado cómo los valores de reforzamiento positivo y la influencia social
son importantes para la creación de patrones de hábitos y habilidades nuevas.17
Mientras que la educación sanitaria se basa en el conocimiento de la
enfermedad, la medicina conductual se basa en la fisiopatología del paciente
utilizando medidas conductuales para modificar hábitos que deben ser cambiados,
para motivar al paciente y darle apoyo social, y normalizar así la respuesta clínica
de la enfermedad.
Lo
ideal en la actualidad es combinar ambas, tanto la educación sanitaria como las
medidas de medicina conductual. Es conocido que los períodos de estrés
emocionales y trastornos psicológicos incrementan la ansiedad, por lo que la
estabilidad psicofisiológica se hace necesaria para un buen control de la
enfermedad. En el paciente celíaco se pueden considerar como motivo de estrés
las transgresiones de la dieta, porque él sabe que su cumplimiento es un
aspecto importante, en tanto se le produce alteración psicológica al
desobedecer la indicación médica específica de la dieta que constituye la única
vía para conseguir el control del enfermo.l5,9
¿Cómo influye la autoestima en la enfermedad?
Una
persona que presenta una enfermedad crónica debe modificar su autoestima y
conducta antes que él pueda participar con su médico en el control de los
efectos negativos de la enfermedad. Conocer que uno tiene una enfermedad
incurable puede crear un sentido negativo de autoestima pues los efectos de la
enfermedad producen considerable frustración y ansiedad. La autoestima que tenía
una persona antes y después de ser celíaco brindan información al respecto.
Al tratar la enfermedad crónica, incluyendo a toda la familia, el médico puede
ayudar al paciente a tener una autoestima positiva y crear así las bases para
su control.13
El
buen control clínico no puede alcanzarse si no se incluye a la familia en el
plan de manejo de la enfermedad. El paciente conocerá cuán importante es su
familia para su enfermedad, en la medida que su médico la incluya como parte de
ella. El enfermo crónico es sensible a la conducta de otros hacia él, y si se
le trata aislado de su familia se sentirá solo y aparecerá una autoestima
negativa.
El
Médico de Familia puede ayudar a mantener una autoestima positiva y construir
las bases para el control de la enfermedad al considear que la condición celíaca
es una enfermedad que incluye a toda la familia. Algunos de sus miembros tendrán
temor acerca de la herencia de estas enfermedades, especialmente si hay una
historia familiar fuerte de celíacos, y este sería el momento donde el médico
puede brindar consejos dietéticos e información sobre la enfermedad.
Igualmente se debe recordar que criticar al paciente de forma autoritaria ante
un fallo del tratamiento dietético creará mayor ansiedad y frustración. El
amenazar a un enfermo acerca de las complicaciones que puede adquirir, de no
hacer el tratamiento óptimo, está muy distante de lograr los resultados
deseados, pues crea temor más bien que una relación médico-paciente adecuada.
En los jóvenes hay períodos en los que ellos no se ven como pacientes con una
enfermedad crónica, mientras que para un adulto es más fácil admitir este
hecho.
El
concepto juvenil de autoestima está grandemente influido por la actitud y
conducta de los padres ante él. A algunos padres les resulta difícil aceptar
que su hijo tiene una enfermedad crónica. Los celíacos como los diabéticos,
como todo enfermo crónico, tienen a veces temor de revelar su enfermedad pues a
veces desean mantenerla en secreto. En el niño y el adolescente en crecimiento
cobra mayor significación el hecho de no ingerir los alimentos que resultan tóxicos,
y la comprensión por parte de ellos y de sus padres de dicha problemática,
resulta cada día más imperiosa, en particular por parte de los médicos que
atienden a dichos enfermos, pues en realidad con el control dietético se
consigue la remisión total y se evitan las complicaciones.6,9,18
Un joven sin apoyo familiar es fácil que adquiere una autoestima negativa y se
aleje de sus actividades sociales. Un punto en el que todos estamos de acuerdo
es que el colectivo médico que atiende enfermos crónicos debe ser un verdadero
compañero del paciente y de esta forma podrá lograr mejorar su autoestima.
Otro
factor modulador de las manifestaciones psicosociales de estos enfermos lo
constituiría el mencionado apoyo social, el cual provee a las personas de apoyo
material y/o espiritual que le confiere una identidad social positiva. Aún no
está claramente establecido de qué forma la característica más estable del
individuo limita o favorece ciertos tipos de respuestas de enfrentamiento, ni el
valor de los rasgos de personalidad y el concepto social en la predisposición a
responder de una forma particular, pero lo que sí es innegable es la incidencia
de todos estos factores en la respuesta. Es conocida la posibilidad que algunos
aspectos de la personalidad, conducta, estilo de vida o estado emocional
influyen en el curso de enfermedades a través de la función inmunológica.19
Control
de la enfermedad
En
relación con los trastornos asociados a la enfermedad hay que considerar que la
EC es una enfermedad crónica cuyo tratamiento necesita dieta rigurosa,
monitoreo con pruebas serológicas de la respuesta clínica o intestinal, y
someterse a pruebas de provocación con gluten para realizar biopsias
intestinales cuando las pruebas serológicas indiquen el momento adecuado. Todo
esto requiere un ajuste en el estilo de vida del paciente, porque las
actividades y hábitos que hasta entonces habían caracterizado su vida
cotidiana, deben ser variados en función de las demandas de su enfermedad. Esto
trae consigo muchas veces reacciones de inadaptación psicológica y social que
inciden en el control de su enfermedad, llevando a transgresiones del
tratamiento, lo que los limita a la incorporación de ciertas actividades
educacionales y sociales por descompensaciones frecuentes. Todo esto se puede
evitar con el diagnóstico precoz de la enfermedad que permita una educación
dietética desde los primeros años, y también por el trabajo especializado del
grupo de trabajadores de salud que los atiende con la ayuda de las asociaciones
de padres o familiares.9,12-14,20
El
estrés emocional constituye muchas veces el motivo que origina el descontrol.
Por las características de la EC y su tratamiento es frecuente encontrar
pacientes que no se adaptan y no aceptan su condición de celíacos, lo cual es
típico del inicio, aunque puede observarse en cualquier otro momento de la
enfermedad. La inadaptación puede darse en la esfera personal y en la social.
En el primer caso son aquellos pacientes que se niegan a realizar el tratamiento
indicado, mientras que la inadaptación social es el resultado de la dificultad
objetiva y subjetiva para conciliar las condiciones y exigencias del medio en
que desarrolla su actitud, y el cumplimiento del tratamiento en general. La
reorientación del paciente partiendo de nuevas metas resulta indispensable para
que realice los ajustes en su vida.
Situaciones
especiales en la vida del celíaco
En
la edad infantil provoca retraso en el crecimiento, y en la adolescencia, la
aparición de la menarquia. En la adulta joven aparecen abortos a repetición,
infertilidad, menstruaciones muy copiosas o ausencia de esta, así como también
anemia por carencia de hierro, dolores óseos o musculares, manchas en la piel,
depresiones y artritis. Está comprobado que seguir una dieta estricta sin
gluten evita efectos no deseables en la mujer gestante y en el feto. El parto no
está influido por la existencia de EC.
Tanto
en la mujer como en el hombre celíaco no tratado, hay mayor riesgo que en la
población general, de padecer de tumores de intestino delgado. Está comprobado
que este riesgo no existe cuando el paciente cumple correctamente la dieta sin
gluten.
Un
apoyo psicológico del facultativo y personal auxiliar, y una mutua ayuda entre
las familias y de todas las personas interesadas en el problema, constituyen la
base más sólida sobre la que deberá orientarse el tratamiento, y de esta
forma garantizar que el niño celíaco pueda hacer una vida prácticamente
normal. Muchos estudios se han hecho señalando la importancia del papel del
apoyo social de la familia con el niño celíaco sin llegar a sobreprotegerlo,
pero cuando no se obtiene este apoyo el niño presentará mal control de la
enfermedad. La adolescencia, como edad de cambio, suma sus condiciones a las del
tratamiento que debe de cumplir, por lo que esta etapa necesita de mayor
orientación y apoyo, ya que por lo general este momento se asocia a un peor
control de la enfermedad.21,22
En
el paciente adulto a la depresión, la ansiedad y el sentimiento de minusvalia
frecuentes en esta edad se le sumarán preocupaciones por su condición de
enfermo crónico, lo que puede influir negativamente en su estado psíquico. En
este grupo de enfermos es necesario el apoyo emocional y material.
El
apoyo familiar no solo puede garantizar las bases materiales del tratamiento,
pues la implicación de la familia en el tratamiento diario refuerza su
cumplimiento y ayuda a eliminar sentimientos de minusvalía e inseguridad. En el
caso de los adultos, la pareja es la persona más cercana, y su apoyo y
comprensión son importantes para una correcta autoestima en estos pacientes crónicos.
Asimismo, el personal de salud es fuente de información, y puede disipar
temores o prejuicios de la enfermedad, además de determinar el tratamiento. Los
compañeros de estudio o trabajo son también fuentes de apoyo importantes; por
tanto, las relaciones estudiantiles en general pueden contribuir a que estos
enfermos logren una identidad social positiva, en la medida que sean capaces de
percibirlo como una persona igual a los demás. (fig. 2).
.
El
sistema de apoyo social, conjuntamente con otras medidas, forma parte de los
recursos terapéuticos en el manejo integral del paciente crónico. La diabetes
mellitus tipo 1 es la alteración endocrina que, con mayor frecuencia, se asocia
a la EC. Se plantea que la asociación con esta enfermedad es hasta 50 veces
superior a la encontrada en la población general, pudiendo padecerla entre un 5
y un 10 % de los pacientes celíacos. En nuestro país existe, para niños y
adolescentes con desajustes sociales, una escuela especial en la Ciudad de los
Pioneros donde el personal de salud brinda apoyo a este grupo de pacientes en su
rehabilitación física y psíquica.
Se
ha comprobado que al incluir a los niños en su propio tratamiento, haciéndolos
responsables de alguna parte del él, se incrementa la confianza y orgullo y
facilita los progresos hacia su independencia. El trabajo de educación
sanitaria se realiza por un equipo multidisciplinario que incluye enfermera,
trabajadora social, dietóloga, psicólogos y médicos, brindando apoyo al
paciente y su familia para enfrentar la enfermedad y lograr una calidad de vida
adecuada.21
Programa
de atención integral al paciente crónico (OMS)
La meta de cualquier programa de tratamiento al enfermo crónico, tal como está
planteado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), es lograr una adecuada
calidad de vida, tanto a corto como a largo plazo, y esto cubre los aspectos físico,
mental y nivel social. (fig 3).
Para
conseguir la atención integral al celíaco existen asociaciones de celíacos
como la Federación de Asociaciones de Celíacos de España, que además es
miembro de la Asociación de Asociaciones de Europa (AOECS), que agrupa a
personas pertenecientes a 30 países europeos.20
Existen otras instituciones como la Asistencia al Celíaco de la República de
Argentina (ACELA), con un sistema interactivo del desarrollo de la asociación
como grupo de autoayuda.23,24 En nuestro país
están comenzando a organizarse como grupos provinciales con una sede nacional.
Objetivos comunes de esas asociaciones
- Proporcionar
información y orientación, así como mejorar el conocimiento y la
asimilación de la enfermedad en sus distintas fases y en los diferentes ámbitos
(personal, familiar, social, entre otros). Igualmente servirá para apoyar
psicológicamente a los afectados y familiares.
- Mantener
una información constante de los avances científicos a través de
reuniones periódicas con médicos, promoviendo estudios, congresos y
jornadas.
- Promover
la difusión del conocimiento de la enfermedad a través de los medios de
comunicación y publicaciones propias, con el fin de concientizar a toda la
sociedad.
- Fomentar
normativas legales que amparen al celíaco y que garanticen el principio de
igualdad de toda la población.
Las
Asociaciones de Celíacos para conseguir sus objetivos ofrecen los servicios
siguientes:
- Información
para llevar correctamente una dieta sin gluten, ofreciendo datos sobre
alimentos especiales y puntos de venta, o sobre medicamentos sin gluten.
Brinda también asesoramiento sobre el Servicio Militar, organización y
participación en conferencias, congresos y simposios; así como participa
en la edición y publicación de folletos, boletines, lista de alimentos sin
gluten (revista Mazorca, de la Asociación de Celíacos de España).
- Organización
de actividades de convivencia que propicien la relación y foros de
encuentros que permitan un intercambio de experiencia y conocimientos entre
los asociados, tanto niños, como jóvenes, como adultos (fiestas
infantiles, campamentos de verano, reuniones, asambleas); también organizan
cursillos de cocina (sin gluten), brindan asesoramiento sobre qué hacer
cuando se cena fuera de casa, dan información sobre la existencia de
asociaciones de celíacos, cuando se viaja por el país, o por el
extranjero. El principal objetivo de la AOECS es buscar soluciones a los
problemas de importancia internacional, coordinar actividades
internacionales y asuntos de interés común para sus miembros, y favorecer
el intercambio de información en beneficio de todos los individuos.13,19-21
Todo
lo anteriormente expuesto ayuda a mantener un control estable ce la EC. Una
salud emocional de hecho servirá para tener un rol social a un alto nivel.
Mantener buenas relaciones interpersonales es una meta que contribuirá a
mejorar el papel en su centro de estudio o trabajo, hogar y momentos de ocio.
El
manejo de una enfermedad crónica no puede considerarse exitoso si el paciente
está deprimido, sin esperanzas, o tiene temores constantes de tener una recaída
o complicación, o si está siempre de mal humor o irritable con la familia y
con los que los rodean. El estado de salud emocional forma parte de la calidad
de vida de una persona, y hacia ello debe dirigirse el trabajo de los
profesionales encargados de atender a estos pacientes. Un programa integral de
manejo de la EC debe tener en cuenta todos estos factores, incluyendo, por
supuesto, los programas educacionales y el manejo de la enfermedad y la terapia
de grupo, para poder ser verdaderamente integral.
Es
de particular interés la función que desempeñan las organizaciones
profesionales para conformar, proteger y establecer los principios de ética
profesional, orientando en el sentido de la protección, tanto a sus miembros
como a los clientes de estos. Las organizaciones profesionales desempeñan un
papel de importancia, todavía no evaluado correctamente desde el punto de vista
filosófico, como mediadores de la interacción de las personas en su función
de proveedores y receptoras de servicios profesionales.25
Informaciones
básicas que debemos dar a los padres y familiares de un paciente diagnosticado
de EC
En
principio el diagnóstico de EC requiere tiempo (años) para su confirmación
definitiva. De entrada debemos informar a los padres de un niño en el que
sospechamos una posible EC que el estudio de los marcadores, la evolución clínico-biológica
y la valoración de la biopsia intestinal, permitirán confirmar o descartar el
diagnóstico.
Debemos
informar que la EC es un trastorno debido a una reacción anormal del intestino
frente al gluten, que está presente en el trigo, la cebada, el centeno, y en
menor proporción, en la avena. Instruirlos en que el gluten en estos pacientes
se comporta como una toxina que daña el intestino delgado, produciéndole una
lesión y una atrofia de las vellosidades intestinales. Como consecuencia de
ello se produce una deficiente absorción de nutrientes (proteínas, grasas,
carbohidratos, vitaminas y minerales), que tienen un efecto nocivo a nivel del
crecimiento y desarrollo del sistema nervioso, el hígado, los huesos y otros órganos
y aparatos.
Es
importante que expliquemos a la familia la necesidad de confirmar el diagnóstico
de EC, y aunque en determinadas ocasiones la presencia de marcadores serológicos,
junto a una clínica sugestiva y una atrofia severa de las vellosidades pueden
permitir el diagnóstico, si la supresión del gluten de la dieta, se sigue de
una rápida y evidente mejoría clínica y de la progresiva disminución con la
desaparición de los marcadores, la mayor parte de las veces se requerirán 3
biopsias para llegar al diagnóstico definitivo de EC. Una vez establecido este,
hay que suprimir el gluten de la dieta de forma estricta y permanente y esto
debe ser entendido muy bien por los padres, familiares y el propio paciente.
Se
debe informar que no cumplir estrictamente la supresión del gluten, aunque
puede no dar síntomas, es perjudicial al organismo y el paciente se expone a múltiples
y graves problemas, tales como la anemia, la intolerancia a la lactosa, la
osteoporosis y un riesgo mayor de desarrollar linfomas y otros tumores.
También
debemos informar a la familia que la EC tiene un carácter familiar, ya que
aproximadamente el 10 % de los parientes de un celíaco presentan también la
enfermedad y puede cursarla de forma asintomática. Es necesario que los
familiares y el propio paciente sepan que existen manuales que explican con
claridad en qué consiste la enfermedad, los alimentos que tienen prohibidos y cómo
deben seleccionar los productos sin gluten. Debemos proporcionarles estos libros
y folletos para que aprendan a "convivir con su enfermedad".
Es
importante que conozcan respecto a las asociaciones de celíacos que existen a
nivel provincial y nacional, así como los distintos grupos de apoyo
internacionales que proporcionan ayuda y orientación a los pacientes celíacos
a través del correo electrónico y de Internet.15
Summary
The
current clinical concepts of celiac disease are reviewed. The terms active,
silent, latent and potential related to celiac disease are accurately defined.
Emphasis is made on the psychosocial aspects influencing its treatment and
general guidelines are drawn on the comprehensive management of the patients
suffering from this disease, given the importance of diet without gluten as the
only lifelong treatment.
Subject
headings: CELIAC
DISEASE/therapy; SOCIAL ENVIRONMENT; GLUTEN.
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Recibido:
25 de noviembre de 2001. Aprobado: 6 de enero de 2002.
Dra. Trini Fragoso Arbelo. Hospital Infantil "Pedro Borrás
Astorga". Calle F
esq. 27, Vedado, municipio Plaza, Ciudad de La Habana, Cuba.
1
Especialista de II Grado en Gastroenterología. Profesora de Pediatría del
Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana. Hospital Infantil
Universitario "Pedro Borrás Astorga".
2 Especialista de I Grado en Pediatría. Máster en Nutrición. Hospital
Infantil Universitario "Pedro Borrás Astorga".
3 Especialista de I Grado en Pediatría. Profesora de Pediatría del Instituto
Superior de Ciencias Médicas de La Habana. Hospital Infantil
Universitario "Pedro Borrás Astorga"
4 Especialista de I Grado en Bioquímica Clínica. Hospital Clinicoquirúrgico
Universitario "Comandante Manuel Fajardo".
© 2004
1999, Editorial Ciencias Médicas
Calle
E No. 452 e/ 19 y 21, El Vedado, La Habana, CP 10400, Cuba.

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